Qué es un virus informático y cómo entra de verdad en casa
Casi nada entra sin ayuda. En un aparato familiar el software dañino necesita un clic, una instalación o un permiso. Y eso es buena noticia, porque son cosas sobre las que una casa puede decidir.
La imagen que casi todo el mundo tiene es de un ataque que le ocurre a un ordenador. La realidad doméstica es más aburrida y más manejable: se descargó algo, se instaló algo, o se concedió un permiso. Cada una de esas tres es un momento sobre el que puede haber un acuerdo.
Las cuatro rutas que cuentan en casa
Descargas que no son lo que dicen: un crack de un juego, una versión gratis de un programa de pago, un códec que una página de vídeo asegura que hace falta. Es la ruta mayor en el ordenador de un niño y es completamente voluntaria.
Botones y avisos falsos: una flecha de descarga que es un anuncio, un mensaje de que el aparato está infectado, una página que insiste en una actualización. Pertenecen a la misma familia que las tiendas falsas.
Aplicaciones de fuera de las tiendas oficiales, sobre todo en Android, donde se puede instalar desde un navegador. Y las extensiones de navegador, que piden permisos amplios y los reciben porque la pantalla de permisos es aburrida.
En qué se nota que algo va mal
Lentitud repentina con el ventilador a tope, una página de inicio o un buscador que se han cambiado solos, extensiones que nadie instaló, anuncios dentro de programas, o cuentas que se desconectan sin motivo. En un móvil: batería que se va rápido, consumo de datos sin explicación, o una aplicación que no reconoce.
Ninguna de esas señales es concluyente por sí sola: un portátil viejo va lento por razones normales. Dos o tres juntas, poco después de una descarga, sí son un patrón para actuar.
Qué hacer después de un clic, en orden
Desconecte de la red si se completó una descarga, para que lo que llegó no pueda traerse el resto. Después un análisis completo con el antivirus que ya está instalado, desinstale lo que no reconozca, y restablezca el navegador.
Y después cambie contraseñas, desde otro aparato y empezando por el correo, que es la vía de recuperación de todo lo demás. Ese orden importa: cambiar contraseñas en el aparato infectado es entregarlas nuevas.
Qué lo previene de verdad
Mantener el aparato actualizado, porque casi todo lo que circula apunta a agujeros tapados hace meses. No usar una cuenta de administrador para el uso diario, para que instalar exija un paso deliberado y una contraseña.
Poner las instalaciones de aplicaciones a requerir aprobación, y acordar la norma de casa de que las versiones gratis de cosas de pago son la forma más fiable de perder una cuenta. El antivirus que trae un sistema actual basta; un segundo escáner de pago aporta mucho menos que esas dos costumbres.
El aviso de que su ordenador está infectado
Una familia merece nombre propio, porque desemboca en una llamada. Una página anuncia que el aparato está infectado, a veces con sonido de alarma y un número de teléfono. No hay nada infectado; la página es todo el caso.
Llamar lleva a alguien que pedirá acceso remoto y después instalará algo real o cobrará por una reparación que nunca hizo falta. La señal es sencilla y absoluta: una página web no puede analizar un ordenador, así que no puede saberlo.
De dónde viene en el caso de los niños
En el ordenador de un niño la ruta es casi siempre la misma: algo gratis que normalmente cuesta dinero. Un juego crackeado, un mod de origen desconocido, un programa que promete moneda del juego. El archivo tiene que ejecutarse con permiso, lo que significa que hay un momento de decidir.
Esa decisión se cubre con una norma de casa antes que con técnica, y explicar el por qué funciona mejor que prohibir. La segunda ruta es la extensión de navegador: revisen juntos una vez las que hay instaladas, porque casi siempre hay alguna que nadie puso a propósito.
Los botones y avisos falsos con los que esto empieza pertenecen a la misma familia que las señales de comprar por internet.
Qué hacer
- Desconecte de la red si se completó una descarga.
- Análisis completo con el antivirus que ya está instalado.
- Desinstale lo que no reconozca y restablezca el navegador.
- Cambie contraseñas desde otro aparato, el correo primero.
- Active las actualizaciones automáticas y no use administrador a diario.
- Ponga las instalaciones a requerir aprobación en todos los aparatos.
Preguntas frecuentes sobre virus
¿Hay que comprar antivirus?
En un sistema actual y actualizado, la protección que trae de serie basta para una casa. Las actualizaciones y no trabajar como administrador hacen ambas más que un segundo escáner.
Mi hijo descargó un crack de un juego. ¿Es grave?
Es la categoría de más riesgo en un ordenador doméstico, porque el archivo debe ejecutarse con permiso. Dé por hecho que entró algo, analice y cambie las contraseñas de todo lo que estuviera abierto en ese aparato.
¿Un móvil es más seguro que un portátil?
En general sí, mientras las aplicaciones vengan de la tienda oficial. El riesgo sube mucho con aplicaciones de fuera y con perfiles o extensiones instalados desde un navegador.
¿Puede una web infectar sin clic?
Es posible en un sistema sin actualizar, y ese es justo el argumento de las actualizaciones automáticas. En la práctica, en un aparato mantenido casi todo necesita un clic o una instalación.
¿Hay que restaurar de fábrica después?
Es la respuesta fiable si se sospecha algo persistente, y suele ser menos trabajo que perseguir síntomas. Haga copia de los documentos, no de los programas.
¿Y el router?
Merece una revisión única: cambie la contraseña de administrador que viene de serie, aplique actualizaciones y compruebe que los ajustes de DNS no se han tocado.